El término Crowd Science tiene dos acepciones en inglés por lo que nos podría llevar a error. Por un lado, se utiliza para designar a la ciencia que estudia los comportamientos de las multitudes, pero además también se utiliza para designar a la ciencia que se desarrolla con la participación del público en general. De esta última, además, existen diversos términos para definirla como son Citizen Science o Community Science que se utilizan indistintamente.

A esta falta de consenso sobre cómo definir la ciencia desarrollada de forma abierta, puede favorecer que la Crowd Science está poco estudiada pero comienza a aumentar su relevancia debido al impacto que podría tener a la hora de hacer ciencia de forma tanto directa como indirecta. Asimismo el nivel de implicación de aquellos que no son científicos profesionales o amateurs puede tener diversos grados desde la simple monitorización o toma de datos hasta la investigación activa, por lo tanto, ¿cómo podemos identificar un proyecto que se sitúa dentro del marco?

En primer lugar, la participación del público en general debe ser de forma abierta, enfocado hacia una gran base de participantes y se les debe facilitar el acceso tanto a datos primarios como también a algoritmos para la resolución de problemas. La Crowd Science facilitaría que el coste de los problemas a resolver o las materias a investigar descendiese significativamente, así como acelerar la velocidad en la que se va a investigar ese área. Además, esta manera de hacer ciencia tiene una serie de beneficios generales como:

  1. Como a los participantes no se les retribuye, les mueven otros intereses más allá de los económicos como podrían ser los sociales o los de conocimiento.
  2. Se incrementan la velocidad de ejecución de las tareas, al disponer de una base más amplia de participantes en la investigación.
  3. Este enfoque permite el acceso a conocimiento y a competencias escasas y no necesariamente científicas.
  4. Aquellos proyectos que necesiten de nuevas ideas o enfoques «fuera de la caja» o más disruptivos se benefician de este tipo de acercamientos.
  5. No están sujetos a ámbitos geográficos, lo que permite la ampliación y la mejora de la cobertura de estudios de observación específica.
  6. Involucrar a la población de forma abierta mejora la difusión de la actividad científica, así como la formación de la población en general.