Durante el desarrollo de una startup, desde que se tiene una idea hasta que es lanzada de forma exitosa al mercado, se debe pasar por una serie de fases para desarrollarla y validarla de forma conveniente. No podemos olvidar que la generación de una proposición de valor es un proceso iterativo que tiene que ser validado constantemente a través de una serie de técnicas y herramientas.

Es decir, no podemos lanzarnos inmediatamente a desarrollar y confeccionar un plan de negocio, sino que lo que debemos hacer es comprobar el alcance de esa idea y si hay que modificarla para acercarla a la realidad del mercado. Por lo tanto, estas fases deben de realizarse de forma consecutiva, ya que cada una nos lleva necesariamente a la siguiente. Además, esto ayudará a minimizar el riesgo de fracaso.

  1. Problem Solution Fit (Fase de descubrimiento). En esta fase, se tiene que demostrar que el problema es real y que la proposición de valor es lo suficientemente potente para que alguien esté dispuesto a pagar por ella. Es decir, hemos encontrado una solución válida al problema. En esta fase, la proposición de valor tan sólo se encontraría sobre el papel.
  2. Product Market Fit (Fase de validación). Tras una serie de asunciones, se trata de validar las mismas a través de un conjunto de pruebas y experimentos. De este modo, se comprobaría que hay suficiente mercado y clientes que estén dispuestos a pagar por ello, así como el tamaño del mismo.
  3. Definición final del modelo de negocio (Fase de eficiencia). Aquí, ya estamos comprobando que efectivamente la proposición de valor es escalable y rentable. El modelo de negocio realmente genera valor.